Hay momentos en los que la vida parece quedar suspendida.
Un tiempo difícil de medir, donde algo ya terminó pero lo siguiente aún no comienza.
Las fotografías que integran esta serie fueron realizadas en un espacio dedicado al cuidado de animales silvestres y domésticos en situación vulnerable. Sin embargo, más que registrar un lugar específico, observan una condición compartida: la espera.
Habitantes temporales de un mismo refugio atraviesan procesos de recuperación, adaptación y transformación. Cada uno permanece allí por razones distintas, pero todos ocupan un mismo territorio transitorio, sostenido por el cuidado y la posibilidad de un futuro aún incierto.
Mientras tanto reúne fragmentos de ese tiempo intermedio.
Un espacio donde la vida continúa ocurriendo, silenciosamente, mientras algo cambia.